En un hecho inédito, tanto las chicas como los varones se alzaron con el trofeo en la misma jornada y por primera vez en la historia. Fue todo verde en Avellaneda.


(Fotos: Prensa Ferro Carril Oeste)

Ambos conjuntos tenían bravas sus paradas. En primer turno el equipo femenino se enfrentó a San Lorenzo, defensoras del título y uno de los mejores equipos de la Primera División (marchan segundas en el torneo oficial).
De movida Ferro plantó bandera en el campo y disputó el trámite de igual a igual, sin ningún tipo de reservas. Así consiguió abrir el marcador  a los 6 minutos por intermedio de Daiana Antognini.
La gran tarea de la arquera "santa" Emily Brito le impidió estirar la brecha a las verdolagas que se fueron al descanso ganando por la mínima.
Al regreso del vestuario, rápidamente Ferro pudo conseguir el segundo gol con una genialidad de Silvina Nava y los planetas parecían que se alineaban  a favor. Pero las azulgranas acusaron recibo del golpe y en tres minutos lograron igualar el marcador.
Se complicaba el panorama promediando el segundo capítulo. Sin embargo reapareció la mejor versión de Oeste y poco a poco volvería a tomar las riendas del partido.
A los 14 minutos un tiro libre ejecutado de forma magistral por Vicky Vélez le devolvió el alma al cuerpo a la parcialidad verdolaga que colmó el microestadio de Racing Club y a partir de allí todo fue in crescendo.
Dos genialidades de Nava, esta vez para asistir a Zárate y luego a Ravizzini, sellaron la goleada y desataron la locura para que el futsal femenino, que apenas llevan un año compitiendo en la máxima categoría de AFA consiguiera su primera consagración.
Pero la noche no terminaba. La escuadra masculina volvía a meterse en una final y a intentar sacar la espina de aquella definición que no pudo ser ante Pinocho por el Apertura 2010. Enfrente nada menos que un gran equipo como Boca Juniors, actual líder del torneo de Primera División.
Con muchas intermitencias en el juego por la humedad que afectaba al campo de juego, cuestión que también se sufrió en el encuentro anterior, el desarrollo del primer tiempo se mostraba favorable a Ferro y a los 10 minutos logró plasmar en el score su intensidad gracias  al golazo de Noé Pérez Leiva que ponía al verde a soñar seriamente con la Copa.
Los dirigidos por la dupla Cigliano-Espigares contaron con otras tres situaciones clarísimas para poner en más aprietos al conjunto de la ribera pero la buena tarea de Farach disipando el peligro impidió más gritos verdes.
En el complemento los Xeneizes salieron mejor dispuestos y propensos a dar vuelta la historia. Ferro de a poco fue cediendo el control y eso hizo que el "Pitu" Chillemi se fuera convirtiendo en la figura de Caballito bajo los tres palos.
La impotencia de Boca le daba más herramientas al verdolaga para que de manera inteligente se intentara liquidar el pleito. Pero la pelota no quiso volver a entrar, ni de un lado ni del otro, y con la ventaja exigua en un final no apto para cardíacos Ferro logró su objetivo y puso más delirio la noche del sur bonaerense.