Puesta a punto

Pudo haber sido triunfo del verde. También del rojiblanco. Finalmente fue empate en el debut de ambos equipos en este nuevo certámen del Nacional B que otorgará solamente un ascenso a la Primera División.
(Foto: Diario UNO Entre Ríos)
Con muchas caras conocidas y varios refuerzos, Ferro comenzó una nueva travesía esta vez bajo el  comando técnico de Walter Perazzo. Atrás habían quedado los partidos de pretemporada que nunca hablan de manera cierta del funcionamiento real de un equipo.
De arranque se vió la intención verdolaga de no especular y salir a buscar el partido. Pero le costaba adueñarse del mediocampo, sector por dónde el local comenzó más afinado y de a poco fue llevando el riesgo hacia el arco defendido por Limousin. La última línea de Oeste presentaba ciertas dudas que fueron corregidas a medida que también se acomodaba el esquema general.
Aparentaba superioridad Atlético en el primer cuarto de hora porque se presentaba más incisivo ante un Ferro que le sobraba convicción pero le faltaba claridad en el desenlace. Pero cuando la pudo obtener comenzaron a apilarse los merecimientos. El punto futbolístico más alto pasaba por el debutante Martín Ojeda, desempeñándose por el sector izquierdo; desbordando, buscando sociedades permanentes ya sea con la presencia del "Pupi" Salmerón o de Sebastián Navarro.
Y de esos tres nombres surgiría el 1-0 parcial a favor del verde.
Una serie de toques entre Salmerón y Navarro desembocó en un centro del 10 verdolaga para que Ojeda aparezca inmerso en el área dispuesto a dejar sin chances a Cosentino. Y así lo hizo.
Ferro abría el marcador y las esperanzas de volver a Caballito con un triunfo.
Pero el disfrute duró poco. Apenas corrían 9 minutos del segundo tiempo, el jugador que más peligro había generado para los locales decretaba el empate. Ekkert esta vez no se equivocó y volvía todo a fojas cero.
Una nueva prueba de carácter se le presentaba al conjunto de Perazzo. Nos conformábamos con el empate o seguiamos buscando la victoria? La cuestión se dilucidó rapidamente cuando se vió que la intención ofensiva se mantenía intacta a pesar que Atlético no sacaba el pie del acelerador. De a poco el local fue bajando la intensidad y promediando el último capítulo Ferro ya había cosechado más ocasiones y méritos para desequilibrar el marcador.
El desgaste físico fue obligando a bajar un poco el ritmo y como los de Paraná tampoco tenían mucho resto y menos nítidez para inquietar a Limousin, el trámite que fue siempre de ida y vuelta, electrizante, fue moldeando la paridad en el final dejando en el balance un saldo más que positivo.
El próximo sábado habrá que ratificar las buenas intenciones plasmadas en esta primer fecha con el objetivo de cimentar paso a paso el regreso a la Primera División.

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