Ferro despachó a Boca Unidos en la definición por penales y clasificó a los 16avos. de final de la Copa Argentina, donde le tocará enfrentar al ganador del partido que disputarán Crucero del Norte y Los Andes.


Con una formación que presentó algunas variantes respecto de la que viene siendo titular en el Nacional B, el verdolaga pudo imponerse al conjunto correntino, pero tuvo que sufrir hasta el desempate desde los doce pasos para conseguir un resultado importantísimo, no sólo por el cheque otorgado de $375.000.- sino por lo que anímicamente puede llegar a recomponer en el plantel luego de una seguidillla de resultados negativos que nos acercaron a la picota de los promedios.

Y hablamos sólo de lo anímico porque la imágen futbolística que volvió a mostrar el verde fue muy pobre.  A pesar de conseguir una rápida ventaja a los 12 minutos del primer tiempo por intermedio de un formidable penal ejecutado por el pibe Aragón, no repercutió en la tranquilidad para desarrollar un juego que permitiera ampliar el marcador o aunque sea despejar un poco las dudas respecto al técnico y sus dirigidos.

Si bien la primera etapa se cerró con el triunfo parcial, poco había hecho Ferro para justificar ese resultado, por lo que el panorama de cara al complemento tenía un diagnóstico incierto. Ese pánico lo hizo empate Vizcarra apenas corrían 3 minutos.

La fortuna esta vez, quiso que el verdolaga llegara con vida a la definición por penales. Durante el segundo tiempo lo único que vimos, fue crecer a la figura de Limousin que con un par de salvatajes y aportando seguridad debajo de los 3 palos, fue titular y demostró que puede ganarle el puesto a Damián Albil que hoy observó el match desde el banco.

Llegar a los penales fue un "premiazo" para Ferro que tuvo todo para perderlo durante los 90 minutos reglamentarios y se dedicó con el correr del cronométro a abroquelarse sobre su valla cada vez más y sin una idea de juego clara y concisa.

La mala suerte o mala definición de Vizcarra en el primer intento para los correntinos, antes ya había puesto Salmerón la serie arriba, allanó el camino para que los ejecutantes de Oeste entraran en confianza para convertir los cuatro penales restantes  y el público verdolaga pudiera festejar nuevamente luego de venir recibiendo pálida tras pálida.